18 de julio de 2011

Teticas de doncella

No me las enseñes más 
que me matarás.
Estábase la monja
en el monesterio
sus teticas blancas
de so el velo negro.
Más,
que me matarás.
                                                                                                Las teticas de la monja
                                                                                                Diego Sánchez de Badajoz


Nos encontramos ante otra planta parásita, el Cytinus hypocistis, que parasita diversas especies de cistáceas. Como otras plantas parásitas carecen de hojas, las cuales se han transformado en unas escamas rojizas.





Por el aspecto antes de florecer pensaba que se trataba de cytinus ruber, que parasita a la estepa blanca, pero esta especie da flores blancas en lugar de amarillas. De todos modos admito sugerencias.


Las teticas de doncella son comestibles (me temo que debo estar incurriendo en alguna incorrección política) y son dulces, de un sabor parecido a la miel de ahí que en muchos lugares se conozcan como melera.



7 de julio de 2011

Estepa blanca

Con la primavera
jinete en el aire
la jara en la sierra
ya la jarablanca
ya la jaraestepa
no toca lo blanco
el rosa se lleva
                                                                                                     Coplas de la casería
                                                                                                     Juan Antonio Muñoz Rojas 


Tanto su nombre común como científico, Cistus albidus, nos pueden llevar a confusión y pensar que esta planta de la familia de las jaras tiene las flores blancas, pero no, la estepa o jaguarzo blanco es una de las dos especies de cistaceas que podemos encontrar en la sierra con flores rosadas o purpúreas. El apelativo proviene del aspecto blanquecino que le confieren a las hojas los pelillos que las cubren densamente tanto por el haz como por el envés y  que al disminuir la transpiración permiten que la planta resista mejor las altas temperaturas.



Como curiosidad comentar que en épocas de escasez sus hojas han sido utilizadas como sustituto del tabaco.


27 de junio de 2011

Cañaheja

- Dadme, buen hombre, ese báculo, que le he menester.
- De muy buena gana -respondió el viejo-: hele aquí, señor.
Y púsosele en la mano. Tomóle Sancho, y, dándosele al otro viejo, le dijo:
- Andad con Dios, que ya vais pagado.
- ¿Yo, señor? -respondió el viejo-. Pues ¿vale esta cañaheja diez escudos de oro?
- Sí -dijo el gobernador-, o, si no, yo soy el mayor porro del mundo, y ahora se verá si tengo yo caletre para gobernar todo un reino.


                                                                                                Don Quijote de la Mancha
                                                                                                Miguel de Cervantes




Zeus, enojado  tras haber sido  engañado por Prometeo, castigó a la humanidad sin fuego. "¡Que se coman su carne cruda!" dicen que gritó tras elegir guiado por las apariencias la peor parte de un toro sacrificado, dejando la parte buena a los hombres.




Prometeo, causante de la irritación divina, quiso ser quién le pusiera remedio y se propuso recuperar el fuego. Solicitó para ello la ayuda de Atenea que le franqueó el acceso al Olimpo. Tras entrar en él se acercó al carro de fuego del sol del que arrancó un trozo de carbón al rojo que introdujo en el hueco de una cañaheja, pudiendo de este modo sacar el fuego de la morada de los dioses.




La cañaheja (Ferula comunnis) es una hierba que anualmente produce un tallo alto, recto,  de unos dos metros. La pulpa del interior de esta caña es fácilmente inflamable pero de combustión lenta, ideal por tanto para mantener un fuego.




Robert Graves en su libro Los mitos griegos apuntaba que en algunas islas griegas aun se usaba este sistema para transportar el fuego de un lugar a otro. Quién no conozca la suculenta narración del Quijote que encabeza la entrada que acuda al capítulo XLV de la segunda parte y si no tuviera un ejemplar a mano que pinche aquí .

19 de junio de 2011

Lirio español

Daos cuenta de como crecen los lirios del campo, y no trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como cualquiera de ellos.


                                                                                 Evangelio según San Mateo ( 6, 28-29) 


Son muchas las plantas que como este lirio español ( Iris xiphium ) reciben el nombre genérico de lirio, pero todas ellas tienen algo en común: sin lugar a dudas visten mejor que el rey Salomón.

14 de junio de 2011

Altramuz azul

Circulaba el porrón, soltando su rojo chorrillo que levantaba un tenue glu-glu al caer en las abiertas bocas; obsequiábanse unos a otros con puñados de cacahuetes y  altramuces.
                                                                                          La barraca
                                                                                          Vicente Blasco Ibáñez





Pues sí, de estas bonitas flores azules del lupinus angustifolius surgen los amarillos altramuces que nos ponen en muchos lugares acompañando una caña, o que en nuestra infancia les echábamos a los patos del estanque del parque.


Mas, aparte de estos usos cotidianos, esta legumbre ha conocido otros más curiosos: en la localidad cordobesa de Posadas durante la verbena de Santiago era tradición que las mozas le tirasen altramuces al santo, en el convencimiento de que atinándole en el ombligo, encontarían novio.

7 de junio de 2011

Orobanche

 Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.


                                                                                                     Romance sonámbulo
                                                                                                     Federico García Lorca


No recuerdo exactamente la definición de planta que estudié de niño, hace ya mucho, cuando estas cosas se llamaban ciencias naturales en lugar de conocimiento del medio o algo así. Pero sí recuerdo algunas de las características del reino vegetal como que eran capaces de convertir la materia inorgánica en materia orgánica mediante la fotosíntesis, y que para ello usaban la clorofila que es la que les confiere su característico color verde. Por ello supuso toda una sorpresa encontrar plantas que no realizan la fotosíntesis y que por tanto al no precisar de clorofila no son verdes.


Los orobanches son una de estas plantas conocidas como parásitas. En su caso la semilla emite una especie de sonda que penetra en el suelo hasta encontrar la raíz de la planta que le servirá de huésped. En este punto se formará un tubérculo, en la mayoría de las ocasiones perenne, a partir del cual se desarrollará la planta en primavera absorbiendo de la planta parasitada la energía necesaria para ello.


Distinguir entre los distintos orobanches es difícil, siendo un dato muy importante el de la planta parasitada ya que existe cierta especificidad. El que ilustra esta entrada es, con las debidas reservas, un orobanche gracilis parasitando a un garbancillo (astragalus lusitanicus)


Si he conseguido despertar la curiosidad de alguien, que no deje de darse una vuelta por este sitio