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11 de octubre de 2016

Orchis conica

Pero vos no sabés los ojos que tiene esa mujer, muy negros, sobre esa piel tan blanca. Y me olvidaba lo mejor: cuando ya aparece al final en la popa del velero, se ha puesto la flor de terciopelo en el cabello, a un costado, y no se sabe qué es más suave, si el terciopelo de la orquídea o el cutis de ella, que es como de pétalo de alguna flor.
                                                                                          El beso de la mujer araña
                                                                                          Manuel Puig



Me había comprometido a que la próxima vez que viniese una orquídea por aquí hablaríamos de sus tubérculos, y esa oportunidad ha llegado con esta Orchis conica.


Estos dos tubérculos que encontramos en la raíz no son parejos, uno de ellos es más oscuro,   arrugado y deshinchado que el otro, que se nos muestra terso, liso, pálido y de menor tamaño.  A partir del primero es desde el que se ha desarrollado la planta que estamos viendo, en tanto que el segundo, de nueva formación, es el que dará lugar a la planta el próximo año.


El filósofo griego Teofrasto, autor de dos tratados sobre las plantas, no sólo fue el primero del que tengamos constancia que usó el término orchis para referirse a las orquídeas, sino que atribuyó a sus tubérculos algunas propiedades, en la esfera sexual por supuesto. Y así consumir el tubérculo de mayor tamaño aumentaría el deseo y el vigor sexual, en tanto que el pequeño tendría el mismo efecto que aquel famoso bromuro que según la leyenda urbana se escondía en el café y en las sopas que servían en la mili. Andrés Laguna en sus comentarios a Dioscórides apuntaba que los hombres que comían el tubérculo mayor engendraban varones, mientras que el menor consumido por mujeres daba lugar a la concepción de mujeres


La Orchis conica pertenece a una familia de orquídeas, la orchis, distinta a la de  las cephalanteras que hasta ahora hemos visto. Y mientra que las cephalanteras atraen a los polinizadores simulando tener polen, las orchis muestran unas manchas o marcas en las flores, llamadas "señales del néctar" y que simulan precisamente eso, ser néctar a cuyo reclamo acuden los insectos.


8 de marzo de 2016

Cephalanthera rubra

Él le pone la flor en el pelo y la besa, se abrazan y se van a la oscuridad de la selva, sin darse cuenta que la flor se le ha caído del pelo a la isleña. Y hay un primer plano de esa orquídea salvaje pero finísima, caída en la arena, y sobre la orquídea va apareciendo esfumada la cara de Leni, como si la flor se transformase en mujer.

                                                                                            El beso de la mujer araña
                                                                                            Manuel Puig


Casi dos años han pasado desde que dije que volveríamos sobre las orquídeas. Mucho tiempo, pero es que pese a ser como ya decía entonces la familia más extensa del reino vegetal lo cierto es que no está muy representada en la sierra de Aracena, o al menos esa es mi impresión. Es más, la que traigo hoy, la cephalantera rubra, según el programa anthos no se encuentra entre las especies del parque natural. Tampoco aparece Huelva en el mapa de distribución de esta orquídea que puede consultarse en Asturnatura, y lo mismo sucede en el que muestra Flora vascular o en el que hallamos en el libro Guía de campo de las orquídeas silvestres de Andalucía (ediciones la Serranía).Tampoco en el mapa de su distribución en Andalucía que acompaña a su descripción en el libro editado por la Junta de Andalucía Orquídeas del parque natural Sierra de Grazalema. En Granada natural dudan de su presencia en la provincia de Huelva.


Pese a tanto dato desfavorable puedo decir que haberlas haylas, aunque como en el cómic es probable que tan sólo sea una pequeña aldea irreductible, pero la he visto con mis propios ojos y aquí están las fotos para dar testimonio de ello. Y por testimonio llegamos al origen de la palabra orquídea.


Testimonio está emparentado con testículo, sin embargo es posible que si las cosas hubiesen seguido su curso normal los varones en lugar de testículos lo que tendríamos sería un par de orquídeas, que ciertamente suena menos contundente. En griego los testículos se denominaban orchis, raíz se ha conservado en muchos términos médicos: criptorquidia, orquitis, orquidectomía.... Pero se cruzaron los romanos con su testis (testigo) y les dio por llamar a los atributos masculinos testículos (pequeños testigos) ¿Por qué? La teoría más extendida dice que debido a que su presencia testifica que nos encontramos ante un varón. Sin embargo la más correcta parece ser otra que viene a poner de manifiesto una vez más que desde que el mundo es mundo y para nuestra desgracia ha existido la discriminación por razón de sexo: el derecho romano reconocía únicamente a los varones el derecho a declarar en un juicio.


Si arrancamos una orquídea podremos ver como en su raíz hay dos tubérculos que en forma y disposición recuerdan a los testículos, y de los que ya hablaremos en una próxima orquídea.


Comente que entre las orquídeas son raros los nombres vulgares. Esta por lo que he podido leer es conocida como sello de Nuestra Señora, pero si rara es la flor más raro parece ser que se denomine así, al menos si atendemos a las veces que aparece en google.