Mostrando entradas con la etiqueta Lechetrezna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lechetrezna. Mostrar todas las entradas

2 de mayo de 2017

lechetrezna girasol

A la luz, el agua del torrente era hermosa, brincando blanca y ligera en las piedras lisas en su descenso hacia el valle y pasando entre matas de lechetrezna y acacias flacas.

                                                                                           La ronda y otras notas rojas
                                                                                           J.M.G. Le Clézio


Son unas cuantas las variedades de lechetreznas que podemos encontrarnos por la sierra de Aracena. Ya vimos la lechetrezna macho o encarnada y hoy veremos otra que también es fácil de identificar, la euphorbia helioscopia conocida entre otros nombres como lechetrezna girasol o común.


Las flores de las lechetreznas se disponen en conjuntos, inflorescencias, que en el caso de la helioscopia adoptan una forma denominada umbela, para entendernos: como un paraguas con radios, en este caso cinco, que tienen su  origen en un mismo punto. El fruto es una capsula lisa que tiene asociada cuatro nectarios de color amarillento. Al tener estas inflorescencias en su base unas hojas anchas redondeadas, el conjunto visto desde arriba asemeja un sol, aunque no es por esto su epíteto, sino por orientarse hacia él.



Ya vimos como se le han querido buscar usos al latex de las lechetreznas y nombramos algunos de ellos beneficiosos apuntando que algunos otros no lo eran tanto. Vamos a estos últimos. En varios sitios he visto reflejada la ¿bárbara? costumbre de untar latex en el pene para estimular su crecimiento. Como ya sabemos el latex es muy irritante de manera que sí, la cosa crece pero a expensas de inflamación y dolor, para volver a su ser cuando la irritación desaparece. En algunos sitios hablan de rito de iniciación, en otros de broma que, la verdad, me parece salvaje. Y creo que me quedo corto.


5 de julio de 2016

Lechetrezna macho

El foso era lugar también interesante para Martín; las paredes estaban cubiertas de musgos rojos, amarillos y verdes; entre las piedras nacían las lechetreznas, el beleño y el yezgo, y los grandes lagartos tornasolados se tostaban al sol.
                                                                                   Zalacaín el aventurero
                                                                                   Pío Baroja



Son varias las plantas que reciben el nombre de lechetrezna. La de hoy, que recibe varios apellidos como macho o encarnada, es la euphorbia characias. Vamos primero a ver el origen de sus nombres.


 Lo de lechetrezna es una corrupción de su nombre original que parece ser era letrezna, motivado por la característica de segregar un látex blanco muy espeso que recuerda a la leche. En algunos lugares se corrompe a su vez lechetrezna transformándolo en leche tierna, lechitierna, lecheinterna...


Euphorbia, nombre del género, es en honor de Euphorbus, médico griego que ejerció en el siglo I antes de nuestra era en la corte del rey  mauritano Juba II. Por fin characias significa empalizada y hace referencia a la disposición de sus hojas.


Pese a lo irritante el látex de esta lechetrezna como el de otras ha sido usado con fines provechosos y otros no tanto. Dejaremos estos últimos para otro día, y nos quedaremos con los beneficiosos, entre los que destaca el tratamiento de las verrugas, aplicando el látex directamente sobre la lesión. Mezclado con otras substancias el látex ha sido también usado para fabricar una liga para cazar pájaros y también para embarbascar el agua y pescar.