Mostrando entradas con la etiqueta Conejitos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conejitos. Mostrar todas las entradas

7 de julio de 2020

Conejitos, Ortiga muerta

                                                     ¿Qué buscas entre las piedras?

                                                      Yo busco los nazarenos,
                                                      la flor de los conejitos
                                                      y la yerba jabonera

                                                                                          El alba del alhelí
                                                                                          Rafael Alberti



Una flor llamativa por su colorido, y que al menos a mi me resulta simpática, con esa especie de casco cubierto de finos pelillos. A alguien las flores de este Lamium amplexicaulae le debió recordar a un conejo, de ahí que se conozcan como conejitos ( ya sabemos que no es la única ).  También es conocida como ortiga muerta u ortiga mansa, por recordar las hojas a las ortigas pero estar desprovistas de esos pelillos tan irritantes.


En cuanto al nombre científico no me aclaro con el Lamium. Dejando a un lado las teorías que lo hacen derivar de las lamias (una especie de brujas robaniños de la mitología clasica), hay quién dice que procede del griego boca abierta, otros que de ciénaga y otros que de cuello. Puesto a decidir me convence más esta última. Amplexicaulae, que abraza el cuello, por cómo las hojas rodean al tallo.


Y si amplexicaulae es un "palabro" extraño, que me dicen de cleistogamia. Se trata de un método de reproducción usado por algunas plantas, entre ellas nuestros conejitos de hoy. La planta produce dos tipos de flores unas digamos que normales y otras que no llegan a abrirse y que se autopolinizan. De este modo la planta puede reproducirse en épocas en que los insectos polinizadores escasean, aparte de que supone un ahorro considerable de recursos ya que las flores cleistogámicas no se desarrollan completamente.


Ya metidos en harina, otro "palabro": mirmecocoria. Se llama así a la dispersión de las semillas de una planta por las hormigas. En ocasiones la semilla sirve de alimento a la hormiga que la acumula con este fin, pudiendo germinar antes de ser consumida. En otros casos, como sucede con nuestra planta de hoy, la semilla tiene un apéndice e xterno, llamado eleosoma, compuesto por sustancias nutritivas atrayentes para  la hormiga y que serán el "premio" que reciba por contribuir a la dispersión de la planta.


Al parecer tanto las raíces como las hojas se pueden consumir


Hoy, después de comer, he dado un gran paseo por el bosque. He conseguido reunir algunas labiadas, ortigas muertas, la consuelda menor, la germandria silvestre. Mientras hacía mi recolección, oí el trote de un caballo. Era él, que llevaba un manojo de hierbas y de flores en la mano.

                                                                                                Rolando
                                                                                                Esteban Enaut


26 de mayo de 2020

Conejitos

Y regresan todos con la sonrisa sobre los labios, abriéndolos de cuando en cuando, como esas flores que se aprietan y ríen y hasta hablan... Sí, los conejitos ¿Como? Los conejitos. Se aprietan y hasta tienen lengua. ¿Tú crees? Una lengüecita pequeña, dorada. ¡Qué precioso! ¿No los has visto nunca? El jardín de mi casa está lleno. ¿Vendrás a verlo?
                                                                               Memoria de la melancolía
                                                                               María Teresa León



Varias son las plantas que reciben el nombre de conejitos pero por la descripción que hace me inclino a pensar que a la que hace referencia el texto es a un antirrhinum, yo al menos de niño recuerdo haber jugado con esas flores que al apretarlas parecían abrir una enorme boca.


Lo que ya no sé es si se refiere a un antirrhinum en concreto, como tampoco sé exactamente a cuál corresponden las fotos. Pienso que se trata del Antirrhinum graniticim, pero hay una subespecie que es propia de esta zona, el Antirrhinum onubense, y no me queda muy claro cómo distinguir una de otra.


A alguien en alguna ocasión se le ocurrió que estas flores parecían una nariz, la idea tuvo éxito y se le quedó el nombre. No he encontrado que tengan alguna utilidad. Bueno, sí: que jueguen los niños.