mi pajarilla,
mi arañuela
(la pajarilla que brilla
y la arañuela que vuela)
Madrigal de las flores del campo
Luis Felipe Vivanco
Hasta bien entrado el siglo XVIII se creía que el origen de la caries era un gusano que anidaba en el interior de los dientes y muelas alimentándose de ellas, carcomiéndolas, provocando dolor y haciendo que se oscureciesen. De ese color negruzco (en latín nigella) tomaban el nombre el gusano y la enfermedad: neguijón (tras su aventura de los rebaños pide Don Quijote a Sancho que mire cuántas piezas le faltan, y este a su vez le pregunta que cuántas solía tener, a lo que responde el hidalgo : Digo cuatro, si no eran cinco porque en toda mi vida me han sacado diente ni muela de la boca, ni se me ha caído ni comido de neguijón ni de reuma alguna).
El nombre latino de la arañuela, nigella damascena, tiene el mismo origen, según algunos por el parecido de sus negras semillas con las lesiones de la caries, y tal vez también por esto entre sus muchos usos terapeúticos reconocidos desde antaño se encontraba el de mitigar el dolor de muelas y combatir el mal aliento producido por las enfermedades dentales.
Para contrarrestar un poco apuntaremos los nombres que esta flor recibe en inglés, mucho más "románticos": love in the mist y devil in the bush (amor en la niebla y el demonio en los arbustos).