24 de enero de 2017

Espuela de caballero

El pequeño jardín delantero estaba desbordante de flores: la izquierda del  sendero era púrpura, con hierba doncella, espuela de caballero y violetas, mientras que a la derecha crecían prímulas y narcisos amarillos.

                                                                                                       El último refugio
                                                                                                       Tracy Chevallier


La espuela de caballero, Delphinium gracilis, es una especie que sólo podemos encontrar en la península Ibérica, Ibiza y noroeste de África de modo que podemos decir sin temor a equivocarnos que el texto hace referencia a otra planta que se conozca con el mismo nombre ya que la acción se desarrolla en Ohio. Eso o que la autora o el traductor se han documentado mal. El motivo de que esta planta se de en una zona tan restringida posiblemente obedece a lo que los científicos denominan especiación alopátrica.


La especiación alopátrica es aquella que sucede cuando individuos de  una especie quedan aislados geográficamente y, sometidos a circunstancias diferentes, evolucionan de manera distinta llegando a generar una nueva especie. Este aislamiento geográfico puede suceder por motivos físicos (aparición de un río, una cadena montañosa) o climáticos (áreas aisladas durante las glaciaciones).


Por el espolón que forman sus flores reciben el nombre de espuelas, los griegos de la antigüedad más que una espuela vieron un delfín, y de ahí delphinium. No se les conoce utilidad, es más parece que contienen alcaloides de efecto tóxico.





21 de enero de 2017

Aro

                                                           A un panal de rica miel
                                                           dos mil moscas acudieron
                                                           que por golosas murieron
                                                           presas de patas en él


                                                                                              Las moscas
                                                                                              Félix María Samaniego


Al igual que las moscas a la miel en la fábula de Samaniego, también los insectos acuden a la planta que hoy nos ocupa , el aro (Arum italicum), aunque con mejor suerte, ya que aunque quedan presos en ella no tienen tan infausto fin y quedan finalmente libres.Eso sí, tras "pagar un rescate".


Lo que vemos de esta planta no es la flor propiamente dicha, que se encuentra oculta, sino una sofisticada trampa para polinizadores formada por una hoja modificada (la espata) que rodea a una espiga (la espátide) en cuya base completamente oculta por un repliegue de la espata que forma una cámara en torno a ella se encuentra la flor.


Esta "cámara floral" esta separada del exterior por unos filamentos que parten de la espátide hacia las paredes interiores de la espata, y que permiten la entrada mas no la salida. Por debajo de los filamentos encontramos un anillo de flores masculinas y más abajo el de flores femeninas (una imagen vale más que mil palabras) .


La espata al abrirse genera calor que ayuda a dispersar un olorcillo agradable a los insectos, los cuales, atraídos por el mismo, caerán en la cámara en la que quedarán presos. Si alguno de estos insectos ha estado previamente en otro aro traerá polen con el que fecundará la flor femenina lo que pondrá en marcha por un lado la maduración de la flor masculina de cuyo polen se impregnarán todos los insectos presos y por otro la atrofia de los filamentos que bloquean la salida, permitiendo que una vez cumplida su misión escapen para caer en la siguiente trampa y reanudar el ciclo.


En algunos lugares es conocida como llave del año y es porque en función de la disposición de las semillas los agricultores deducían como iban a darse las cosechas del año venidero.


9 de enero de 2017

Bolsa de pastor

Vivía en una pobre casita de campo, y todos los días trabajaba en su jardín. En toda la comarca no había jardín tan hermoso como el suyo. Crecían en él claveles, alhelíes, bolsas de pastor, saxífragas, así como rosas de Damasco y rosas amarillas
                                                                                                           El amigo fiel
                                                                                                           Oscar Wilde



Una planta carnívora es aquella que, debido a que crece en lugares pobres en nutrientes, ha desarrollado mecanismos para atraer y atrapar pequeñas presas, en general insectos, que posteriormente mediante la producción de determinadas sustancias o con el concurso de bacterias digiere obteniendo de este modo los nutrientes. Nunca  hubiese imaginado que hablaría aquí de plantas carnívoras. Pero mira por donde esta, aparentemente inofensiva, bolsa de pastor (Capsella bursa-pastoris) me ha brindado la oportunidad aunque ella no sea carnívora.


Hay plantas que no muestran todas las características descritas, y que son imprescindibles para ser considerada como carnívora, pero sí alguna de ellas, principalmente la de atraer y atrapar insectos, no obteniendo luego beneficio nutricional de ellos. Los expertos no parecen estar muy satisfechos ni de acuerdo en como denominar a estas plantas. El término más usado es el de protocarnívoras, rechazado por muchos porque parece indicar que aún no son carnívoras pero están camino de serlo.


Discusiones aparte nuestra bolsa de pastor es peculiar porque sólo durante una corta etapa de su vida se comporta como protocarnívora, aunque no propiamente la planta, sino  sus semillas, las cuales, al humedecerse segregan un líquido viscoso que atrae, atrapa y mata pequeños insectos. ¿Para qué? No está claro. Pudiera ser que la presencia de cadáveres aumente la riqueza en nutrientes del suelo lo que beneficiaría el desarrollo futuro de la planta.


Viendo la forma de sus frutos entenderemos el porque de su nombre, tanto el científico como el popular. También se conocen como pan y quesillo, no se con certeza por qué, aunque puestos a imaginar ¿qué llevaban los pastores en el zurrón? Tradicionalmente se ha usado para las hemorragias y los trastornos menstruales


27 de diciembre de 2016

Acedera

¿sabes tú lo que, entonces, significaba un cacho de pan? Pues un tesoro. La mayoría de aquellos chicos no lo podía comer todos los días, y muchos de ellos muy pocos días. Y otra cosa no habría en mi casa, pero sí pan. Así que ellos sabían muy bien que, si hacían lo que yo les decía, tenían un cacho de pan, y un cacho de pan, entonces, aunque fuese sólo untado con aceite y un poco de sal o vuelto colorado con un tomate o comido con unas acederas mismamente, que yo no sé si sabéis ya lo que son acederas, que se encuentran en cualquier cuneta en el pueblo, o con unos berros, y no te digo nada si untabas un poco de tocino, era un tesoro.

                                                                                               El empleo (en  El grano de maíz rojo)
                                                                                               José Jiménez Lozano



Como suele ocurrir son varias las plantas que reciben el nombre de acedera, y no es raro que se le añada un apellido: de pared, de conejo, redonda, romana, de pajarillo.... Si no me equivoco mucho las fotos corresponden a la Rumex induratus, y como bien dice Jiménez Lozano se encuentran por cualquier cuneta.


Aunque comestibles las hojas son agrías al paladar, de ahí el nombre y la conveniencia de al hervirlas no aprovechar el agua de la cocción en dónde va a quedar la mayor parte del oxalato potásico que le confiere la acidez. Yo no las he comido nunca, al menos siendo consciente de ello, pero se ve que en tiempos fueron bastante populares. Ángel Muro en su El practicón de 1894 dice: las acederas son de las legumbres verdes la más fina y la que con más frecuencia se sirve en las buenas mesas y, en el libro de cocina que posiblemente más gente tenemos en nuestra casa, las 1080 recetas de Simone Ortega, aparecen dos recetas cuyo ingrediente principal son las acederas.


Aparte de sus usos culinarios ha sido empleada, majando las hojas junto a otros ingredientes, en forma de emplasto para curar llagas y en algunas partes de Extremadura para la gonorrea. El liquido de su cocimiento, en enjuagues, se ha utilizado para mitigar los dolores de muelas. No sabemos si esta u otra acedera era usada como laxante, conociéndose por su lentitud en hacer dicho efecto como hierba de la paciencia.


Y un uso que puede resultar curioso en estos tiempos en que cualquier error lo arreglamos con "control Z" : eliminar manchas de tinta en un escrito. Lo he encontrado en un libro del siglo XIX, el Manual del escribiente cuyo autor, Romualdo Paronce, nos dice en el capítulo titulado De las manchas en los escritos:

Cuando se quiere hacer desaparecer un borrón o alguna palabra escrita ya, se chupa toda la tinta que buenamente se puede, se deja secar, y luego se raspa con un cortaplumas o navaja [    ] pero si el papel en que se escribe o copia es muy interesante, no debe apelarse a este procedimiento mecánico; vale más usar el siguiente.
Tómese aceite de vitriolo, o agua fuerte, o ácido oxálico, o espíritu de sal o sal de acederas y disuélvase cualquiera de estos cuerpos en agua pura; pásese ligeramente sobre la mancha un pincelito mojado en la disolución, y al cabo de un rato lávese bien con agua sola.



Esta sal de acedera no es otra cosa que el oxalato potásico que se obtenía a partir del zumo de la planta.
En algunas de las fotos de hoy se pueden ver aquellas arañas rojas que no son arañas y que ya vimos sobre un cardo cuco


13 de diciembre de 2016

Abrojos

                                                     Los años ¡ay! de la ilusión pasaron;
                                                     las dulces esperanzas que trajeron,
                                                     con sus blancos ensueños se llevaron,
                                                     y el porvenir de oscuridad vistieron;
                                                     las rosas del amor se marchitaron,
                                                     las flores en abrojos convirtieron,
                                                     y de afán tanto y tan soñada gloria
                                                     sólo quedó una tumba, una memoria

                                                                                                Canto a Teresa
                                                                                                José de Espronceda



Hay ocasiones en que, una vez identificada la planta, me llevo enormes sorpresas al realizar una búsqueda en la red para documentarme. Y eso me ha pasado cuando he tecleado en google Tribulus terrestris: ¡más de 2.000.000 de resultados! ¡Por Dios! ¿Qué tiene esta planta? La respuesta a tan exorbitante cifra la encuentro de inmediato al lado  en forma de fotografías, no de la planta sino de unos tarros de esos que podemos ver en los escaparates de centros culturistas o lugares en que venden suplementos para deportistas.



Y una vez que leo un poco más  de lo que me extraño es de que no aparezca por más sitios, farmacias y hospitales principalmente, si  es que hemos de dar crédito a todas las virtudes con las que en estas páginas la adornan. Así se dice de ella que aumenta la masa muscular, que mejora el rendimiento y acelera la recuperación física, que incrementa la libido (esto que nunca falte),  que reduce el estrés, mejora el estado de ánimo, aumenta la producción de leche en las madres lactantes, la producción de espermatozoides ...



Para ver que hay de verdad en todo esto he realizado una búsqueda somera en medline (medline es una base de datos de literatura médica científica, probablemente la más fiable y extensa disponible), hallando una amplia revisión del año 2014 que concluye que podría tener algún efecto sobre la tensión y los lípidos, y consecuentemente sobre la protección cardiovascular, pero que hacen falta más estudios tanto para confirmar esto como el resto de las acciones que se le atribuyen. Un estudio realizado en España no encuentra diferencias con el placebo en cuanto a la mejora de la impotencia, y otro estudio no encuentra que mejore el rendimiento de los atletas. Si he encontrado un estudio que refleja una pequeña mejoría en sintomatología sexual en mujeres postmenopaúsicas, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo.


Ya hemos hablado anteriormente de abrojos y claptrops, arma usada por los romanos contra las caballerías y que también era conocida como tríbulo, de donde procede  el nombre de nuestro abrojo de hoy.


22 de noviembre de 2016

Serapia parviflora

La madre recordó de inmediato la noche en que su difunto la rondó con sesenta violinistas vestidos todos de capitanes de navío
- Cantó una romanza con las manos juntas en el corazón, y al final yo salí y le tiré una orquídea que él se llevó a los labios, mientras los músicos tocaban detrás un vals y se movían como las olas.

                                                                                             Juegos de la edad tardía
                                                                                             Luis Landero


Dije en una ocasión anterior que mi impresión era que las orquídeas no están muy representadas en la sierra de Aracena, pero tal vez deba rectificar y asumir que si se ven poco es porque hay que ir muy despacio, muy atento y con la cabeza muy gacha. Así fue como encontré un par de ejemplares de esta serapia parviflora que debido a su color y a que apenas levanta un palmo del suelo pasa desapercibida entre la exuberante vegetación primaveral.


Las hembras de las abejas solitarias construyen sus nidos en agujeros hechos en el suelo y los machos es frecuente que entren en ellos a pasar la noche. Los tépalos de las serapias están soldados formando una estructura tubular de la que cuelga la porción distal del labelo como si fuese una lengua, imitando los nidos de estas abejas. Los machos, confundidos, entrarán en las flores buscando un sitio en dónde dormir, siendo lo normal que no se queden en la primera que entran sino que van probando hasta que encuentran acomodo, llevándose en cada visita polen adherido.


En las frías horas del amanecer las flores de las serapias mantienen en su interior una temperatura unos tres grados por encima de la temperatura ambiental lo que también atrae a las abejas y otros insectos. En días muy fríos o lluviosos no es raro que busquen refugio también durante el día.


Aunque como hemos comentado en entradas anteriores las orquídeas producen dos tubérculos que por su similitud con los testículos les dan nombre, hay especies que sólo producen uno y otras como las serapias que pueden tener hasta cinco.