18 de marzo de 2025

Oronja

Albert paró el coche junto a un bosque de castaños. Trepé un ribazo y encontré las primeras oronjas. Una de ellas estaba por abrir: era un huevo perfecto.
                                                                         Mariposas de invierno y otras historias de la naturaleza
                                                                         Julia Guillamón


Siendo la sierra de Aracena tierra de dehesas y castaños no podía faltar en ella una seta que gusta de aparecer en los castañares y entre los alcornoques y  las encinas: la Amanita caesarea.


Conocida popularmente como oronja, también recibe los nombres de huevo de rey o yema de huevo. En su fase inicial de desarrollo lo único visible es la envoltura blanca o volva, que conforme se va abriendo deja ver parte del sombrero anaranjado, de ahí que se compare con un huevo y de ahí también oronja del latín auruncula, dorado.


Según los entendidos son un autentico manjar y entre los que disfrutaban con su consumo se encontraban Cesar Augusto y el emperador Claudio, de ahí que se llame caesarea, la seta de los césares. Lo de Amanita es en referencia a los montes Amanus, en Turquía. No son muy abundantes y no toleran bien el frío por lo que no es fácil verlas


Estas son oronjas o yemas de huevo. Y se cuentan entre las setas más raras y sublimes del planeta. Solo prosperan en unas condiciones climáticas específicas, e incluso, a veces, no llegan a germinar. Por eso hace siglos que se las considera una exquisitez. Son amanitas, la seta de los césares, el plato de reyes y príncipes.
                                                                         La vida segun Arnold
                                                                         Giles Milton



4 de marzo de 2025

Zanahoria silvestre

Bajó bastante deprisa las pequeñas calles de Ordebec, con los cordones desatados, directo a una cabina telefónica que había localizado en el camino entre la posada de Léo y el centro de la ciudad. Una cabina apartada de las miradas, rodeada de las altas umbelas de las zanahorias silvestres.

                                                                                           El ejercito furioso
                                                                                           Fred Vargas


Nunca me ha dado por arrancar una mata de zanahoria silvestre, Daucus carota, para comprobar si efectivamente hay una zanahoria debajo, pero si lo hubiese hecho me habría llevado una sorpresa: las zanahorias no son naranjas.


Originaria de la India, la zanahoria tiene al igual que otras hortalizas que crecen bajo tierra como el nabo o la chirivía una raíz blanquecina. Ciertas alteraciones en sus genes pueden hacer que aparezcan variedades de otros colores como moradas y amarillas (conocidas mucho antes que la naranja) o naranjas. De los más de 30000 genes que posee la zanahoria parece que sólo dos de ellos son responsables del color naranja, y son de carácter recesivo, de modo que para su mantenimiento hace falta una labor de selección, de intencionalidad incluso. Así surge la Daucus carota subsp. sativus que vemos en nuestros mercados. Y parece que la política no es ajena a su desarrollo y  predominio.


Las zanahorias naranjas por lo que he podido leer que llevan entre nosotros unos 600 años y es creencia extendida que su promoción se debe a los holandeses que con ello querían rendir homenaje a Guillermo de Orange, líder  de la guerra de los ochenta años frente a la España de Felipe II


Y lo de que mejoran la visión también tiene su historia. Es cierto que son ricas en vitamina A y que esta es beneficiosa para la vista, pero hacen falta pequeñas cantidades y nuestra visión no mejorará por más zanahorias que tomemos. Las fuerzas aéreas británicas, RAF, lograron durante la segunda guerra mundial desarrollar un radar de visión nocturna de tamaño reducido que podía llevarse en los aviones y detectar a los aviones enemigos. Para mantener el secreto los servicios de propaganda hicieron creer que sus pilotos eran capaces de derribar aviones alemanes en condiciones de escasa visibilidad gracias a que su visión se había incrementado mucho con una dieta rica en zanahorias. Para dotar de más credibilidad al asunto un personaje llamado Dr. Carrot (Dr. zanahoria), animaba a la población desde la radio a consumir muchas zanahorias para poder orientarse en la oscuridad durante los frecuentes apagones nocturnos


La umbela de la zanahoria muestra en muchas ocasiones en su centro una única flor de color púrpura o rojizo. Esa flor es estéril y su misión es simular que se trata de un insecto para de ese modo atraer a otros que actuaran como polinizadores


No había manera de evitar los charcos del sendero, la hierba alta empapada a lo largo del camino ni las zanahorias silvestres que acababan de florecer
                                                                                           Escapada
                                                                                           Alice Munro





18 de febrero de 2025

Orchis morio

Dijo que era posible lograr que cualquier caballo, hasta el animal más viejo y débil, corriese tan rápido como Brunello. Para ello hay que mezclar en su avena una hierba llamada satirión, muy picada, y luego untarle los muslos con grasa de ciervo.

                                                                                    El nombre de la rosa
                                                                                    Umberto Eco


Al contrario que otras orquídeas esta Orhcis morio es conocida con varios nombres vulgares como satirión, amor de dama, orquídea compañón o  cojón de perro. Lo que no me explico es por qué si los tubérculos de todas las orquídeas recuerdan a los testículos esta recibe tan gráfico apelativo y las otras no.


También se la denomina orquídea bufón pues hay quien ha querido ver parecido entre sus flores y el gorro de los bufones, lo de morio vendría de ahí (morio morionis en latín aludiría a los locos, o a las personas carentes de juicio mantenidas para causar risa. Cosas de la incorrección política)


La rueda giraba. Las agujas del reloj avanzaban. El satirión y la aquilea se habían marchitado, y también el clavel silvestre. De nuevo aparecían entre la hierba húmeda las azules estrellas de la genciana

                                                                                           La montaña mágica
                                                                                           Thomas Mann   

5 de noviembre de 2024

Fistulina hepática

- ¡Ooh! -exclamé mientras me aproximaba a una ráfaga de color rojo sangre que vi a los pies de un árbol-. ¡Mira esto!
- Parece un filete de hígado fresco de ciervo -observó Jaime mirando por encima de mi hombro-. Pero no huele a sangre, así que imagino que será uno de esos hongos que dices tu.
- Muy listo. Fistulina hepática -maticé desenvainando el cuchillo-. 

                                                                         Cuenta a las abejas que me fui
                                                                         Diana Gabaldón


Aunque lo primero que se nos viene a la cabeza es una vía anómala que comunica alguna estructura interna del cuerpo con el exterior, lo cierto es que  una fístula es un tubo, un conducto por el que pasa agua u otro líquido. La parte fértil de este hongo esta formada no por láminas sino por multitud de tubos cortos de ahí que se denomine Fistulina. Yo los tubos no los he visto, pero al ver el hongo si he comprendido claramente lo de hepática, del mismo modo que he comprendido también que le llamen hongo bistec o lengua de buey.


Suele encontrarse sobre troncos viejos de castaños, robles, encinas... acelerando su descomposición. La madera teñida por este hongo es al parecer muy apreciada


Es comestible aunque no me queda muy claro su valor culinario, en algunos lugares la catalogan como excelente y en otros apenas le conceden valor. Si parece que joven es más sabrosa y que puede consumirse tanto cruda como cocinada



22 de octubre de 2024

Pampullos

Quedaron los dos sentados en el prado, unidos por el hilo musical, mientras Albar, discretamente, pacía tréboles entre violas y pampullos.
                                                                                  En salvaje compañía
                                                                                  Manuel Rivas


Sobre las flores de Coleostephus myconis no es raro ver insectos de lo más variado y es que aparte de ese brillante color amarillo tienen polen en abundancia. Y con ese color tan intenso tampoco nos debe extrañar que se haya usado para teñir tejidos de amarillo


Es conocida como pampullo principalmente en Galicia, donde por su vistosidad son frecuentemente utilizadas  en la elaboración de alfombras florales en el Corpus o de las esculturas vegetales de la fiesta de Os Maios. También reciben el nombre de doblones (por lo redondos y dorados) y de giralda (no se por qué). 


Natural del área mediterránea myconis hace referencia a la isla de Mykonos, en cuanto a Coleosthephus procede del griego koleos (vaina) y stephos (corona) por la disposición de los capítulos florales



8 de octubre de 2024

Helecho común

Le faltaba el aire y seguía corriendo, cruzo una plaza iluminada en la que había un palacio y un reloj, percibió el olor a tierra húmeda y a helechos de la ladera del monte Urgull, sintió que era invulnerable y que si no paraba de correr iba a perder el conocimiento

                                                                         El invierno en Lisboa
                                                                         Antonio Muñoz Molina                    
                                                   

Originario según se cree de Europa, Asia oriental y Norteamérica, lo cierto es que salvo en la Antartida podemos encontrar el helecho común (Pteridium aquilinum) ampliamente distribuido por todos los continentes. Contribuye a ello la fácil dispersión de sus esporas por medio del viento y su potente sistema rizomatoso. Por si esto no bastara no es planta que guste a los herbívoros a lo que puede contribuir su olor pero sobre todo que puede ser tóxica para ellos provocando fiebre y hemorragias, habiéndose relacionado también su consumo  a una mayor aparición de tumores digestivos y de vejiga


Su raíz cocida se ha usado en tiempos de penuria, sobre todo en Canarias,  para la obtención de una harina con la que elaborar unas tortas. Restos de la raíz  se han encontrado en el contenido estomacal de una momia guanche


Las hojas se han usado como cama para el ganado en los establos constituyendo una vez mezclada con sus orines y heces un excelente abono. También para forrar cestos en los que llevar fruta, para relleno de albardas, colchones o almohadas y para teñir la lana de amarillo.


El nombre latino hace referencia al parecido de las hojas con las alas (Pteron en griego) y más en concreto con las de las águilas

             

                                                
                                                   Y la alfombra es puro helecho,
                                                    y los muros abedul,
                                                    y la luz viene del techo,
                                                    del techo de cielo azul.

                                                                                                Versos sencillos
                                                                                                 José Martí