12 de noviembre de 2013

Jaguarzo negro

Los excursionistas aceleraron el paso. La garriga fue transformándose en un encinar ralo en el que abundaba el jaguarzo negro; los olorosos arbustos estaban repletos de cápsulas que ya habían liberado las semillas.

                                                                           Exitus
                                                                           Antonio Pavón



Si identificar una determinada planta es en muchas ocasiones complicado, lo de "elegir" su nombre común tampoco deja de ser un lío. Así, por ejemplo, en el ya mencionado en otras ocasiones sistema de información sobre las plantas de España, anthos, son nada menos que treinta los nombres vernáculos recogidos para nuestra jara de hoy, el cistus monspeliensis. Escoger entre todos ellos el de jaguarzo negro obedece a dos motivos. En primer lugar porque es el que le adjudican en el libro flora y vegetación del Andévalo, que es entre las diversas fuentes que suelo manejar la que geográficamente más se acerca a la sierra. Y en segundo lugar la circunstancia de contar con un texto en el que aparece el jaguarzo negro.


Densamente ramificado con hojas lanceoladas parecidas a la de la jara pringosa, y también como esta  aromática y pegajosa, debe su  nombre a la ciudad francesa de Montpellier. El epíteto de negro posiblemente se deba al verde tan oscuro y profundo de sus hojas.


En las islas de La Gomera y El Hierro se utiliza esta jara en el proceso de ahumado de algunos quesos, lo que les confiere un aroma particular.


1 comentario:

Sergio Lazzerini dijo...

Sono meravigliose, complimenti, un saluto
Sergio

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