18 de septiembre de 2018

Geranio de los caminos

Delante, al lado de la carretera, Ruthie vio un punto rojo. Corrió hacia él: un esmirriado geranio silvestre, que tenía una flor azotada por la lluvia. Cogió la flor. Le quito un pétalo con cuidado y se lo pego en la nariz.
                                                                        Las uvas de la ira
                                                                        John Steinbeck



Un geranio silvestre más, y creo que van tres, en este caso fácil de reconocer por sus florecillas el Geranium molle, geranio de los caminos o geranio blando.


Como ya vimos el nombre de geranio es por el parecido de sus frutos al pico de la grullas. Molle del latín blando.


Se trata de una más de esas plantas cuya utilidad, muchas veces olvidada, radica en alegrarnos con su pequeña hermosura


24 de julio de 2018

Arenaria roja

Erguidos y tristes vuelven al cementerio por los caminos imposibles de adivinar bajo el espesor de las hierbas que nadie siega. Vuelven a su abrigaño por el camino de los chopos, por el camino de la hierba granza pegajosa, de la hierba lombriguera, de la ortega blanca, de la arenaria roja

                                                                                           Viajes y flores
                                                                                           Mercé Rodoreda


La planta que traigo hoy por el blog forma parte de un grupo de plantas capaces de prosperar en terrenos degradados, son las llamadas ruderales (del latín ruderis, escombro). Se trata de la  Spergularia rubra conocida como arenaria roja.


He leído que se recomienda  para tratar los cálculos renales. De hecho existe un preparado comercial aconsejado  para  prevenir las  piedras en el riñón en cuya  composición se encuentra  la arenaria roja junto a otras  plantas  algunas de las  cuales ya han  aparecido por  aquí como la cola de caballo  o  el saúco.


Pero posiblemente su principal "utilidad" es que colonizando esos terrenos degradados que decíamos contribuye a enriquecerlos permitiendo así que otras especies puedan instalarse en los mismos, desplazando a nuestra protagonista de hoy que ya habría cumplido su trabajo.


10 de julio de 2018

Escorzonera

Como si ordenasen los médicos a un enfermo que comiese flor de azahar, nueces verdes, cáscaras de naranjas, cohollos de cidros, raíces de escorzonera. ¿Qué diría? "Tate, señor, no me deis tal cosa; que aun en salud un cuerpo robusto no podrá con ello"
                                                                                          Guzmán de Alfarache
                                                                                          Mateo Alemán



Aunque según el diccionario de la RAE el origen del la palabra escorzonera, Scorzonera hispanica, habría que buscarlo en el italiano de la conjunción de la palabras scorza (corteza) y nera (negra)  en referencia la raíz de la planta, la mayoría de los autores están en desacuerdo y piensan que nos ha llegado a través del catalán.


Ya el botánico sevillano Nicolás Monardes allá por el siglo XVI recomendaba la escorzonera, a la que dedicó un tratado, para las mordeduras de serpientes. Nos cuenta el propio Monardes que el uso de la raíz y zumo de esta planta para tratar estas mordeduras procedía de Cataluña, en concreto de la tierras de Urgel donde lo habrían aprendido de un esclavo moro venido de África. Tan grande fue el número de personas mordidas por serpientes que salvaron la vida gracias a él que como premio le fue concedida la libertad (aunque no por eso reveló de que planta obtenía el remedio, sino que hubo que recurrir al espionaje). En catalán víbora se dice scurçó, y de ahí escorzonera.


No sólo para las mordeduras de víbora se ha usado, también como digestivo, para problemas circulatorios y tuvo cierto predicamento como preventivo de la peste. La raíz es  comestible y de sabor dulce.
                                               


                                                           porque tal vez cuando mozo
                                                           vi venderle agua del pozo
                                                           por de llanten y de endivia;
                                                           y porque no se muriera
                                                           un su amigo que enfermó,
                                                           dos rábanos le vendió
                                                           por raíz de escorzonera

                                                                                         El Aquiles
                                                                                         Tirso de Molina


26 de junio de 2018

Botón azul

                                    ¡Qué bien estás,Señor, alrededor de cada pueblo!
                                    Tu, ¡que bien!, ¡y qué bien yo, si una tarde nos une
                                    con rojas arenarias y botones azules,
                                    y una yunta, y un perro que ladra, y algún pájaro!

                                                                    Cansado de palabras (de El descampado)
                                                                    Luis Felipe Vivanco



Ya he comentado en alguna ocasión que, sin que podamos decir que sea daltónico, con los colores me lió un poco sobre todo con algunas gamas como la de los azules, violetas, lilas, morados y demás. Visto así tal vez sea una suerte que no seamos capaces de apreciar otras franjas del espectro luminoso como el ultravioleta, aunque también puede ser que me esté, nos estemos, perdiendo cosas maravillosas.


Toda esta introducción viene porque me he enterado que los insectos si captan el ultravioleta, y que el ultravioleta es uno de los elementos de atracción que usan algunas flores para hacer que los insectos se acerquen y contribuyan a la polinización. Y una de estas plantas es la Jasione montana, el botón azul.


Viéndola creo que sobran las palabras que intenten explicar su nombre popular. Lo de montana viene de monte, por su hábitat. Lo que no se sabe es el origen de Jasione. Algunos quieren ver un homenaje a Jasón, el de los argonautas. Y ya que hace poco vino por aquí la escabiosa, comentar que  en Inglaterra es conocida como sheep's bit scabious, algo así como escabiosa bocado de ovejas  por su parecido con aquella.



12 de junio de 2018

Apio caballar

Del reino animal no se dejó ver tampoco ninguna muestra, y del vegetal solo descubrieron unos matojos verdes de plantitas frescas y talludas, de la familia de las umbiliferas. Por sus sabor eran semejantes al apio caballar de nuestros climas
                                                    La vuelta al mundo en la "Numancia" (Episodios nacionales IV)
                                                    Benito Pérez Galdós


El apio caballar (Smyrnium olusatrum) me ha llevado a enterarme, entre otras cosas, de la relación de Leonardo da Vinci con las servilletas y de que Ludovico Sforza tenía por costumbre atar conejos en las sillas de sus invitados a comer para que se limpiasen las manos en ellos. ¿Qué tiene esto que ver con el apio caballar? Nada, pero son las cosas que tiene internet.


Dicen que su sabor se encuentra entre el del apio y el del perejil, y que antiguamente su uso estaba muy extendido usándose tallos y hojas tanto en ensalada como cocidos, siendo habitual su cultivo. Como otras plantas que en épocas no tan remotas han tenido una utilidad no es raro encontrarlo en la proximidad de las poblaciones.


El olor de sus semillas recuerda a la mirra, de ahí su nombre latino, haciendo referencia a su color negro el apellido olusatrum. Al perecer en Grecia era conocido como hipposelinum, que podría traducirse como perejil de caballo, no porque lo comiesen estos según he leído sino en referencia al tamaño que puede alcanzar.


Y pese a las vueltas que he dado,  tantas como para pasar por la mesa de Ludovico Sforza, no he conseguido enterarme de por qué le llaman perejil macedónico. Eso sí, me he enterado que apio viene de abeja: apis.


29 de mayo de 2018

Escabiosa

No tardó en desembocar en una plazoletita encuadrada de mirtos y donde era violento e hiriente el perfume de los iris, de las escabiosas, de las jaboneras, de los junquillos, de los hisopos y de las pasionarias.
                                                                                            Esperamé en Siberia vida mía
                                                                                            Enrique Jardiel Poncela


Hoy es una de esas veces en que me debo andar con más cuidado del habitual a la hora de identificar a nuestra protagonista, y es que reciben el nombre de escabiosas diversas plantas de flores muy similares entre si y de difícil distinción sólo por la flor, de modo que las fotos pueden corresponder a Scabiosa atropurpurea o a Knautia arvensis, o incluso a otra "prima" de estas.



Nuestra protagonista no puede negar su relación con la sarna, aunque no me quede muy clara esta. Lo de sarna suena muy mal de modo que si algún día, Dios no lo permita, contraéis tan molesta enfermedad, no os extrañe que el médico os diga que padecéis una escabiosis, que no deja de ser exactamente lo mismo pero que suena incluso distinguido. El nombre `procedería del verbo scabere que significa rascar, arañar. Si a nuestra planta se le aplica por ser útil contra la sarna o por ser ella misma rasposa es lo que se me escapa.


Si es eficaz o no contra la sarna, no lo se. Que se ha usado si, aplicando sobre la piel la decocción de tallos y las hojas, pero hoy en día existiendo la permetrina mejor no andar con experimentos. También se ha usado en infusión para tratar fiebres, diarreas, para la tos...


Las flores de tonalidades muy variables entre el rosa el azul pálido o el morado, son pequeñitas y se agrupan formando cabezuelas apretadas rodeadas por hojas y que recuerdan un acerico, de ahí que en oscasiones se denominen así, flor del acerico. También como es lógico es nombrada como hierba de la sarna. Lo que no se es porque se conoce como viuda silvestre.


                                               Sólo a Ti te lo digo (qué poleo, qué aisladas
                                               escabiosas),sufriendo de no estar en las curvas
                                               estrechas del sendero, sufriendo de sequía,
                                               de hierba polvorienta, de grietas...

                                                                                       Sólo a ti te lo digo (de El descampado)
                                                                                        Luis Felipe Vivanco