21 de febrero de 2017

Cadillos. Cachorros

Señor don Andrés, el jardín de que aquí se trata no tiene verdura, ni flores, sino para su amo. Para los demás, sin excluir a V. E., sólo tiene ortigas, aulagas, cadillos y cardos ajonjeros. Con que así no sueñe V. E. con entrar en él para deleitarse, porque se expone a quedar preso y pegado con el ajonje.

                                                                                                            Juanita la larga
                                                                                                            Juan Valera



Todas búsqueda de información sobre la Orlaya daucoides, vulgarmente conocida como cadillos o cachorros, ha sido infructuosa, fuera de la información meramente científica.



Y para que más. Le basta con ser hermosa.



7 de febrero de 2017

retama loca

                                            Y ocurrió....haciendo caso omiso a la naturaleza
                                            esa retama loca, se acopló a tus suspiros y en abril
                                            floreció
                                                                                                     La retama loca
                                                                                                     Julio Pirrera Quiroga




La retama loca (oxyris alba) no está emparentada con las retamas, y quizás de ahí venga el apellido de loca, de ver como al contrario de lo que sería de esperar en una retama sus frutos no son unas vainas sino unas llamativas bolitas (drupas) rojas.


Al igual que una de las gallocrestas de las que ya hemos hablado se trata de una planta hemiparásita, que aunque realiza la fotosíntesis, el agua y los minerales no los obtiene directamente del suelo sino que se los roba a otras plantas por medio de unas prolongaciones de la raíz llamadas haustorios


Sus frutos son apreciados por los pájaros pero no son aptos para el consumo humano, y su única utilidad parece radicar en la fabricación de escobones



24 de enero de 2017

Espuela de caballero

El pequeño jardín delantero estaba desbordante de flores: la izquierda del  sendero era púrpura, con hierba doncella, espuela de caballero y violetas, mientras que a la derecha crecían prímulas y narcisos amarillos.

                                                                                                       El último refugio
                                                                                                       Tracy Chevallier


La espuela de caballero, Delphinium gracilis, es una especie que sólo podemos encontrar en la península Ibérica, Ibiza y noroeste de África de modo que podemos decir sin temor a equivocarnos que el texto hace referencia a otra planta que se conozca con el mismo nombre ya que la acción se desarrolla en Ohio. Eso o que la autora o el traductor se han documentado mal. El motivo de que esta planta se de en una zona tan restringida posiblemente obedece a lo que los científicos denominan especiación alopátrica.


La especiación alopátrica es aquella que sucede cuando individuos de  una especie quedan aislados geográficamente y, sometidos a circunstancias diferentes, evolucionan de manera distinta llegando a generar una nueva especie. Este aislamiento geográfico puede suceder por motivos físicos (aparición de un río, una cadena montañosa) o climáticos (áreas aisladas durante las glaciaciones).


Por el espolón que forman sus flores reciben el nombre de espuelas, los griegos de la antigüedad más que una espuela vieron un delfín, y de ahí delphinium. No se les conoce utilidad, es más parece que contienen alcaloides de efecto tóxico.





21 de enero de 2017

Aro

                                                           A un panal de rica miel
                                                           dos mil moscas acudieron
                                                           que por golosas murieron
                                                           presas de patas en él


                                                                                              Las moscas
                                                                                              Félix María Samaniego


Al igual que las moscas a la miel en la fábula de Samaniego, también los insectos acuden a la planta que hoy nos ocupa , el aro (Arum italicum), aunque con mejor suerte, ya que aunque quedan presos en ella no tienen tan infausto fin y quedan finalmente libres.Eso sí, tras "pagar un rescate".


Lo que vemos de esta planta no es la flor propiamente dicha, que se encuentra oculta, sino una sofisticada trampa para polinizadores formada por una hoja modificada (la espata) que rodea a una espiga (la espátide) en cuya base completamente oculta por un repliegue de la espata que forma una cámara en torno a ella se encuentra la flor.


Esta "cámara floral" esta separada del exterior por unos filamentos que parten de la espátide hacia las paredes interiores de la espata, y que permiten la entrada mas no la salida. Por debajo de los filamentos encontramos un anillo de flores masculinas y más abajo el de flores femeninas (una imagen vale más que mil palabras) .


La espata al abrirse genera calor que ayuda a dispersar un olorcillo agradable a los insectos, los cuales, atraídos por el mismo, caerán en la cámara en la que quedarán presos. Si alguno de estos insectos ha estado previamente en otro aro traerá polen con el que fecundará la flor femenina lo que pondrá en marcha por un lado la maduración de la flor masculina de cuyo polen se impregnarán todos los insectos presos y por otro la atrofia de los filamentos que bloquean la salida, permitiendo que una vez cumplida su misión escapen para caer en la siguiente trampa y reanudar el ciclo.


En algunos lugares es conocida como llave del año y es porque en función de la disposición de las semillas los agricultores deducían como iban a darse las cosechas del año venidero.


9 de enero de 2017

Bolsa de pastor

Vivía en una pobre casita de campo, y todos los días trabajaba en su jardín. En toda la comarca no había jardín tan hermoso como el suyo. Crecían en él claveles, alhelíes, bolsas de pastor, saxífragas, así como rosas de Damasco y rosas amarillas
                                                                                                           El amigo fiel
                                                                                                           Oscar Wilde



Una planta carnívora es aquella que, debido a que crece en lugares pobres en nutrientes, ha desarrollado mecanismos para atraer y atrapar pequeñas presas, en general insectos, que posteriormente mediante la producción de determinadas sustancias o con el concurso de bacterias digiere obteniendo de este modo los nutrientes. Nunca  hubiese imaginado que hablaría aquí de plantas carnívoras. Pero mira por donde esta, aparentemente inofensiva, bolsa de pastor (Capsella bursa-pastoris) me ha brindado la oportunidad aunque ella no sea carnívora.


Hay plantas que no muestran todas las características descritas, y que son imprescindibles para ser considerada como carnívora, pero sí alguna de ellas, principalmente la de atraer y atrapar insectos, no obteniendo luego beneficio nutricional de ellos. Los expertos no parecen estar muy satisfechos ni de acuerdo en como denominar a estas plantas. El término más usado es el de protocarnívoras, rechazado por muchos porque parece indicar que aún no son carnívoras pero están camino de serlo.


Discusiones aparte nuestra bolsa de pastor es peculiar porque sólo durante una corta etapa de su vida se comporta como protocarnívora, aunque no propiamente la planta, sino  sus semillas, las cuales, al humedecerse segregan un líquido viscoso que atrae, atrapa y mata pequeños insectos. ¿Para qué? No está claro. Pudiera ser que la presencia de cadáveres aumente la riqueza en nutrientes del suelo lo que beneficiaría el desarrollo futuro de la planta.


Viendo la forma de sus frutos entenderemos el porque de su nombre, tanto el científico como el popular. También se conocen como pan y quesillo, no se con certeza por qué, aunque puestos a imaginar ¿qué llevaban los pastores en el zurrón? Tradicionalmente se ha usado para las hemorragias y los trastornos menstruales


27 de diciembre de 2016

Acedera

¿sabes tú lo que, entonces, significaba un cacho de pan? Pues un tesoro. La mayoría de aquellos chicos no lo podía comer todos los días, y muchos de ellos muy pocos días. Y otra cosa no habría en mi casa, pero sí pan. Así que ellos sabían muy bien que, si hacían lo que yo les decía, tenían un cacho de pan, y un cacho de pan, entonces, aunque fuese sólo untado con aceite y un poco de sal o vuelto colorado con un tomate o comido con unas acederas mismamente, que yo no sé si sabéis ya lo que son acederas, que se encuentran en cualquier cuneta en el pueblo, o con unos berros, y no te digo nada si untabas un poco de tocino, era un tesoro.

                                                                                               El empleo (en  El grano de maíz rojo)
                                                                                               José Jiménez Lozano



Como suele ocurrir son varias las plantas que reciben el nombre de acedera, y no es raro que se le añada un apellido: de pared, de conejo, redonda, romana, de pajarillo.... Si no me equivoco mucho las fotos corresponden a la Rumex induratus, y como bien dice Jiménez Lozano se encuentran por cualquier cuneta.


Aunque comestibles las hojas son agrías al paladar, de ahí el nombre y la conveniencia de al hervirlas no aprovechar el agua de la cocción en dónde va a quedar la mayor parte del oxalato potásico que le confiere la acidez. Yo no las he comido nunca, al menos siendo consciente de ello, pero se ve que en tiempos fueron bastante populares. Ángel Muro en su El practicón de 1894 dice: las acederas son de las legumbres verdes la más fina y la que con más frecuencia se sirve en las buenas mesas y, en el libro de cocina que posiblemente más gente tenemos en nuestra casa, las 1080 recetas de Simone Ortega, aparecen dos recetas cuyo ingrediente principal son las acederas.


Aparte de sus usos culinarios ha sido empleada, majando las hojas junto a otros ingredientes, en forma de emplasto para curar llagas y en algunas partes de Extremadura para la gonorrea. El liquido de su cocimiento, en enjuagues, se ha utilizado para mitigar los dolores de muelas. No sabemos si esta u otra acedera era usada como laxante, conociéndose por su lentitud en hacer dicho efecto como hierba de la paciencia.


Y un uso que puede resultar curioso en estos tiempos en que cualquier error lo arreglamos con "control Z" : eliminar manchas de tinta en un escrito. Lo he encontrado en un libro del siglo XIX, el Manual del escribiente cuyo autor, Romualdo Paronce, nos dice en el capítulo titulado De las manchas en los escritos:

Cuando se quiere hacer desaparecer un borrón o alguna palabra escrita ya, se chupa toda la tinta que buenamente se puede, se deja secar, y luego se raspa con un cortaplumas o navaja [    ] pero si el papel en que se escribe o copia es muy interesante, no debe apelarse a este procedimiento mecánico; vale más usar el siguiente.
Tómese aceite de vitriolo, o agua fuerte, o ácido oxálico, o espíritu de sal o sal de acederas y disuélvase cualquiera de estos cuerpos en agua pura; pásese ligeramente sobre la mancha un pincelito mojado en la disolución, y al cabo de un rato lávese bien con agua sola.



Esta sal de acedera no es otra cosa que el oxalato potásico que se obtenía a partir del zumo de la planta.
En algunas de las fotos de hoy se pueden ver aquellas arañas rojas que no son arañas y que ya vimos sobre un cardo cuco