21 de enero de 2017

Aro

                                                           A un panal de rica miel
                                                           dos mil moscas acudieron
                                                           que por golosas murieron
                                                           presas de patas en él


                                                                                              Las moscas
                                                                                              Félix María Samaniego


Al igual que las moscas a la miel en la fábula de Samaniego, también los insectos acuden a la planta que hoy nos ocupa , el aro (Arum italicum), aunque con mejor suerte, ya que aunque quedan presos en ella no tienen tan infausto fin y quedan finalmente libres.Eso sí, tras "pagar un rescate".


Lo que vemos de esta planta no es la flor propiamente dicha, que se encuentra oculta, sino una sofisticada trampa para polinizadores formada por una hoja modificada (la espata) que rodea a una espiga (la espátide) en cuya base completamente oculta por un repliegue de la espata que forma una cámara en torno a ella se encuentra la flor.


Esta "cámara floral" esta separada del exterior por unos filamentos que parten de la espátide hacia las paredes interiores de la espata, y que permiten la entrada mas no la salida. Por debajo de los filamentos encontramos un anillo de flores masculinas y más abajo el de flores femeninas (una imagen vale más que mil palabras) .


La espata al abrirse genera calor que ayuda a dispersar un olorcillo agradable a los insectos, los cuales, atraídos por el mismo, caerán en la cámara en la que quedarán presos. Si alguno de estos insectos ha estado previamente en otro aro traerá polen con el que fecundará la flor femenina lo que pondrá en marcha por un lado la maduración de la flor masculina de cuyo polen se impregnarán todos los insectos presos y por otro la atrofia de los filamentos que bloquean la salida, permitiendo que una vez cumplida su misión escapen para caer en la siguiente trampa y reanudar el ciclo.


En algunos lugares es conocida como llave del año y es porque en función de la disposición de las semillas los agricultores deducían como iban a darse las cosechas del año venidero.


9 de enero de 2017

Bolsa de pastor

Vivía en una pobre casita de campo, y todos los días trabajaba en su jardín. En toda la comarca no había jardín tan hermoso como el suyo. Crecían en él claveles, alhelíes, bolsas de pastor, saxífragas, así como rosas de Damasco y rosas amarillas
                                                                                                           El amigo fiel
                                                                                                           Oscar Wilde



Una planta carnívora es aquella que, debido a que crece en lugares pobres en nutrientes, ha desarrollado mecanismos para atraer y atrapar pequeñas presas, en general insectos, que posteriormente mediante la producción de determinadas sustancias o con el concurso de bacterias digiere obteniendo de este modo los nutrientes. Nunca  hubiese imaginado que hablaría aquí de plantas carnívoras. Pero mira por donde esta, aparentemente inofensiva, bolsa de pastor (Capsella bursa-pastoris) me ha brindado la oportunidad aunque ella no sea carnívora.


Hay plantas que no muestran todas las características descritas, y que son imprescindibles para ser considerada como carnívora, pero sí alguna de ellas, principalmente la de atraer y atrapar insectos, no obteniendo luego beneficio nutricional de ellos. Los expertos no parecen estar muy satisfechos ni de acuerdo en como denominar a estas plantas. El término más usado es el de protocarnívoras, rechazado por muchos porque parece indicar que aún no son carnívoras pero están camino de serlo.


Discusiones aparte nuestra bolsa de pastor es peculiar porque sólo durante una corta etapa de su vida se comporta como protocarnívora, aunque no propiamente la planta, sino  sus semillas, las cuales, al humedecerse segregan un líquido viscoso que atrae, atrapa y mata pequeños insectos. ¿Para qué? No está claro. Pudiera ser que la presencia de cadáveres aumente la riqueza en nutrientes del suelo lo que beneficiaría el desarrollo futuro de la planta.


Viendo la forma de sus frutos entenderemos el porque de su nombre, tanto el científico como el popular. También se conocen como pan y quesillo, no se con certeza por qué, aunque puestos a imaginar ¿qué llevaban los pastores en el zurrón? Tradicionalmente se ha usado para las hemorragias y los trastornos menstruales


27 de diciembre de 2016

Acedera

¿sabes tú lo que, entonces, significaba un cacho de pan? Pues un tesoro. La mayoría de aquellos chicos no lo podía comer todos los días, y muchos de ellos muy pocos días. Y otra cosa no habría en mi casa, pero sí pan. Así que ellos sabían muy bien que, si hacían lo que yo les decía, tenían un cacho de pan, y un cacho de pan, entonces, aunque fuese sólo untado con aceite y un poco de sal o vuelto colorado con un tomate o comido con unas acederas mismamente, que yo no sé si sabéis ya lo que son acederas, que se encuentran en cualquier cuneta en el pueblo, o con unos berros, y no te digo nada si untabas un poco de tocino, era un tesoro.

                                                                                               El empleo (en  El grano de maíz rojo)
                                                                                               José Jiménez Lozano



Como suele ocurrir son varias las plantas que reciben el nombre de acedera, y no es raro que se le añada un apellido: de pared, de conejo, redonda, romana, de pajarillo.... Si no me equivoco mucho las fotos corresponden a la Rumex induratus, y como bien dice Jiménez Lozano se encuentran por cualquier cuneta.


Aunque comestibles las hojas son agrías al paladar, de ahí el nombre y la conveniencia de al hervirlas no aprovechar el agua de la cocción en dónde va a quedar la mayor parte del oxalato potásico que le confiere la acidez. Yo no las he comido nunca, al menos siendo consciente de ello, pero se ve que en tiempos fueron bastante populares. Ángel Muro en su El practicón de 1894 dice: las acederas son de las legumbres verdes la más fina y la que con más frecuencia se sirve en las buenas mesas y, en el libro de cocina que posiblemente más gente tenemos en nuestra casa, las 1080 recetas de Simone Ortega, aparecen dos recetas cuyo ingrediente principal son las acederas.


Aparte de sus usos culinarios ha sido empleada, majando las hojas junto a otros ingredientes, en forma de emplasto para curar llagas y en algunas partes de Extremadura para la gonorrea. El liquido de su cocimiento, en enjuagues, se ha utilizado para mitigar los dolores de muelas. No sabemos si esta u otra acedera era usada como laxante, conociéndose por su lentitud en hacer dicho efecto como hierba de la paciencia.


Y un uso que puede resultar curioso en estos tiempos en que cualquier error lo arreglamos con "control Z" : eliminar manchas de tinta en un escrito. Lo he encontrado en un libro del siglo XIX, el Manual del escribiente cuyo autor, Romualdo Paronce, nos dice en el capítulo titulado De las manchas en los escritos:

Cuando se quiere hacer desaparecer un borrón o alguna palabra escrita ya, se chupa toda la tinta que buenamente se puede, se deja secar, y luego se raspa con un cortaplumas o navaja [    ] pero si el papel en que se escribe o copia es muy interesante, no debe apelarse a este procedimiento mecánico; vale más usar el siguiente.
Tómese aceite de vitriolo, o agua fuerte, o ácido oxálico, o espíritu de sal o sal de acederas y disuélvase cualquiera de estos cuerpos en agua pura; pásese ligeramente sobre la mancha un pincelito mojado en la disolución, y al cabo de un rato lávese bien con agua sola.



Esta sal de acedera no es otra cosa que el oxalato potásico que se obtenía a partir del zumo de la planta.
En algunas de las fotos de hoy se pueden ver aquellas arañas rojas que no son arañas y que ya vimos sobre un cardo cuco


13 de diciembre de 2016

Abrojos

                                                     Los años ¡ay! de la ilusión pasaron;
                                                     las dulces esperanzas que trajeron,
                                                     con sus blancos ensueños se llevaron,
                                                     y el porvenir de oscuridad vistieron;
                                                     las rosas del amor se marchitaron,
                                                     las flores en abrojos convirtieron,
                                                     y de afán tanto y tan soñada gloria
                                                     sólo quedó una tumba, una memoria

                                                                                                Canto a Teresa
                                                                                                José de Espronceda



Hay ocasiones en que, una vez identificada la planta, me llevo enormes sorpresas al realizar una búsqueda en la red para documentarme. Y eso me ha pasado cuando he tecleado en google Tribulus terrestris: ¡más de 2.000.000 de resultados! ¡Por Dios! ¿Qué tiene esta planta? La respuesta a tan exorbitante cifra la encuentro de inmediato al lado  en forma de fotografías, no de la planta sino de unos tarros de esos que podemos ver en los escaparates de centros culturistas o lugares en que venden suplementos para deportistas.



Y una vez que leo un poco más  de lo que me extraño es de que no aparezca por más sitios, farmacias y hospitales principalmente, si  es que hemos de dar crédito a todas las virtudes con las que en estas páginas la adornan. Así se dice de ella que aumenta la masa muscular, que mejora el rendimiento y acelera la recuperación física, que incrementa la libido (esto que nunca falte),  que reduce el estrés, mejora el estado de ánimo, aumenta la producción de leche en las madres lactantes, la producción de espermatozoides ...



Para ver que hay de verdad en todo esto he realizado una búsqueda somera en medline (medline es una base de datos de literatura médica científica, probablemente la más fiable y extensa disponible), hallando una amplia revisión del año 2014 que concluye que podría tener algún efecto sobre la tensión y los lípidos, y consecuentemente sobre la protección cardiovascular, pero que hacen falta más estudios tanto para confirmar esto como el resto de las acciones que se le atribuyen. Un estudio realizado en España no encuentra diferencias con el placebo en cuanto a la mejora de la impotencia, y otro estudio no encuentra que mejore el rendimiento de los atletas. Si he encontrado un estudio que refleja una pequeña mejoría en sintomatología sexual en mujeres postmenopaúsicas, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo.


Ya hemos hablado anteriormente de abrojos y claptrops, arma usada por los romanos contra las caballerías y que también era conocida como tríbulo, de donde procede  el nombre de nuestro abrojo de hoy.


22 de noviembre de 2016

Serapia parviflora

La madre recordó de inmediato la noche en que su difunto la rondó con sesenta violinistas vestidos todos de capitanes de navío
- Cantó una romanza con las manos juntas en el corazón, y al final yo salí y le tiré una orquídea que él se llevó a los labios, mientras los músicos tocaban detrás un vals y se movían como las olas.

                                                                                             Juegos de la edad tardía
                                                                                             Luis Landero


Dije en una ocasión anterior que mi impresión era que las orquídeas no están muy representadas en la sierra de Aracena, pero tal vez deba rectificar y asumir que si se ven poco es porque hay que ir muy despacio, muy atento y con la cabeza muy gacha. Así fue como encontré un par de ejemplares de esta serapia parviflora que debido a su color y a que apenas levanta un palmo del suelo pasa desapercibida entre la exuberante vegetación primaveral.


Las hembras de las abejas solitarias construyen sus nidos en agujeros hechos en el suelo y los machos es frecuente que entren en ellos a pasar la noche. Los tépalos de las serapias están soldados formando una estructura tubular de la que cuelga la porción distal del labelo como si fuese una lengua, imitando los nidos de estas abejas. Los machos, confundidos, entrarán en las flores buscando un sitio en dónde dormir, siendo lo normal que no se queden en la primera que entran sino que van probando hasta que encuentran acomodo, llevándose en cada visita polen adherido.


En las frías horas del amanecer las flores de las serapias mantienen en su interior una temperatura unos tres grados por encima de la temperatura ambiental lo que también atrae a las abejas y otros insectos. En días muy fríos o lluviosos no es raro que busquen refugio también durante el día.


Aunque como hemos comentado en entradas anteriores las orquídeas producen dos tubérculos que por su similitud con los testículos les dan nombre, hay especies que sólo producen uno y otras como las serapias que pueden tener hasta cinco.



8 de noviembre de 2016

Zumaque

Se adentraron en un estrecho sendero, entre altas matas de zumaque, y quedaron instantaneamente envueltos en las tinieblas. Huck fue avanzando y acortando la distancia, pues ahora no podían verle de ningun modo.
                                                                                        Las aventuras de Tom Sawyer
                                                                                        Mark Twain



Al proceso de tratar la pieles de los animales para evitar que se pudran y aumentar su flexibilidad haciéndolas de este modo aptas para su uso es a lo que denominamos curtir, y al resultado cuero. Son varias las operaciones a las que se somete la piel en este proceso y una de ellas es la aplicación de sustancias vegetales o minerales que reaccionan con las proteínas de la piel formando compuestos más estables resistentes a la putrefacción.



Una de las plantas tradicionalmente usadas para curtir era el zumaque, de ahí que sea frecuente que la encontremos en las afueras de las poblaciones, donde por su utilidad era plantado. Su nombre científico ya alude a su uso: Rhus coriaria. En cuanto al vernáculo proviene del árabe y significa rojo, por el color de sus frutos.


Lo que le proporciona al zumaque, y a otras plantas, su propiedad de curtir son unos compuestos denominados taninos (del inglés tan, curtir) y que  hoy en día suenan más por los vinos que por otra cosa. Los taninos son sustancias astringentes, es decir que en contacto con la lengua  provocan sensación de amargor, aspereza y sequedad, y que las plantas usan como mecanismo de defensa contra los herbívoros evitando que coman una excesiva cantidad o provocando incluso su rechazo. También las frutas, y más cuando aun no están maduras, suelen tener altas concentraciones de taninos sobre todo en la piel para evitar ser comidos y facilitar de ese modo la supervivencia de la especie. Es más, he leído que algunas acacias no sólo incrementan la producción de taninos cuando son "atacadas", sino que  son capaces de "comunicarse", "avisando" a otras acacias  para  que aumenten su producción antes de "sufrir el ataque".


En oriente, de dónde es originario el zumaque, se usan sus frutos reducidos a polvo para aderezar los pinchitos o el kebab, y se tienen noticias de que los romanos lo usaban como acidulante, a la manera en que actualmente utilizamos el vinagre o el limón.


Otro de sus usos tradicionales ha sido para tintar de distintos colores según la parte de la planta utilizada: rojo (las raíces),  marrón, gris o negro (los frutos) o amarillo verdoso (las hojas y las ramas jóvenes).


La mujer aceptó el trabajo cuando le transmitió qué quería, pero indicó que convenía teñir el paño de un color natural indescriptible antes de cortarlo. Las raíces de la planta rubia darían matices rojos, pero con sus cabellos la haría destacar como un faro. El centro de madera de roble daría gris, pero después de su dieta de negro el gris le parecía deprimente. La corteza de arce o de zumaque virarían al amarillo o el naranja, colores muy frívolos. Tendría que ser marrón.
                                                                                              El médico
                                                                                              Noah Gordon

25 de octubre de 2016

Cardo cuco

Casi casi estoy por creer que al señor Bruna le ha parido un cardo cuco según lo que pincha
                                                                           
                                                                                 Diego Corrientes  
                                                                                 Manuel Fernandez y Gonzalez   


A la peste negra le "debemos" no sólo millones de muertos sino también obras de arte como El Decamerón y las danzas macabras o el estar detrás del nombre científico del cardo cuco. Pero antes de explicar cómo es esto me voy a permitir una digresión.


Siempre que leo algo sobre la peste negra me viene a la cabeza algo que leí hace muchos años en una novela del  noruego Jostein Gaarder (El misterio del solitario) y que da una idea de lo "accidental" y "milagroso" de nuestra existencia. La epidemia de peste negra que recorrió Europa en el siglo XIV fue devastadora. Las cifras varían según la fuente que se consulte, algunos hablan de un tercio de la población europea muerta, otros de un 60%. Millones de muertos, sean cuales sean los porcentajes. En España he leído que la población pudo pasar de seis a dos millones y medio de personas. Echemos ahora unas cuentas. El número de nuestros antepasados es una progresión geométrica cuya razón es 2. Cada uno de nosotros tiene 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos....Desde la gran epidemia de peste negra han pasado casi siete siglos, y si contamos 3 generaciones por siglo , lo que no es tirar muy alto, tenemos 21 generaciones. Pues bien esa vigésimo primera generación de antepasados de cada uno de nosotros estaría formada por ¡2.097152 personas! Aun admitiendo los muchos errores que pueden tener estos cálculos (bodas entre primos por ejemplo) estamos hablando en cualquier caso de un número elevadísimo de individuos, de personas que no murieron a causa de la peste (o al menos no antes de engendrar) haciendo posible que hoy me encuentre yo aquí haciendo almanaques.


Según la leyenda unos ángeles le explicaron a Carlomagno como usar una planta para proteger a su ejercito de la peste. No se cómo de efectiva sería la receta, no mucho si tenemos en cuenta que la madre y una de las esposas que a lo largo de su vida tuvo Carlomagno murieron a causa de la peste. También puede ser que la revelación angelical fuese posterior a ambos fallecimientos, no seamos tan descreídos. Lo cierto es que esta planta desde entonces de conoce como Carlina angélica y da nombre a un género en el que se encuentra la Carlina racemosa.



Las dos nombres vulgares más comunes de la carlina racemosa son los de  cardo cuco y cardo uvero o de las uvas, supongo que en este segundo caso por coincidir su floración con la vendimia. No tengo noticias de que se utilice para algo.


En las dos últimas fotos se pueden observar unos puntitos rojos y que creo que no es la primera vez que aparecen por el blog. He de confesar que la primera vez que los vi fue en alguna foto, pero no mientras la hacía. Luego los he visto muchas veces moviéndose sobre las plantas, sobre todo haciendo macros, y me he enterado que aunque se conoce como araña roja en realidad es un ácaro, Tetranychus urticae, y su color no siempre es rojo sino que varía según la edad, condiciones ambientales...y aunque para los cultivos es muy perjudicial para  el hombre no parece ser lesivo, pese a lo cual a mi, cuando los veo, me empieza a picar todo