10 de abril de 2011

Madreselva

                                                  Madreselvas en flor que trepándose van,
                                                  es tu abrazo tenaz y dulzón como aquél ;
                                                  Si todos los años tus flores renacen...
                                                  ¿por qué ya no vuelve mi primer amor?


                                                                                 Madreselva
                                                                                 Luis César Amadori

Un lay es una composición poética que los trovadores mediavales cantaban acompañándose de un arpa u otro instrumento similar. Se conservan lais de distintos autores, entre otros de María de Francia, que vivió a mediados del siglo XII y de la que se conocen doce lais, uno de los cuales lleva por título La madreselva.


Narra este lay un episodio de la leyenda de Tristán e Isolda. Tristán, que ha abandonado su destierro, se esconde en los bosques en espera de poder ver a su amada. La ocasión se presenta cuando, con motivo de la fiesta de Pentecostés, el rey Marc decide trasladarse con toda su corte a Tintagel. Para llamar la atención de Isolda y que ésta sepa de su presencia, Tristán corta la rama de un avellano que deja en el camino de la comitiva con un mensaje grabado.


Compara la situación de los amantes con la de un avellano y una madreselva fuertemente abrazada al mismo, que pueden vivir largamente de ese modo, pero que si intentan separarlos mueren ambos en breve plazo. Y termina diciendo: "Bella amiga tal ocurre con nos; ni vos sin mí, ni yo sin vos".


Y así será como ya sabemos, que tras morir Tristán fallece al poco, de amor, Isolda. De sus tumbas, al igual que en el romance del Conde Niño, creceran plantas, dos rosales en alguna versión, hiedra y rosal en otras, que se buscaran y permaneceran abrazadas una a la otra eternamente. Tal vez deberían haber crecido en lugar de rosales o hiedras, madreselvas.


Si alguno desea leer el lay La madreselva puede hacerlo adquiriendo el libro Lais de María de Francia en Alianza Editorial, o también puede leer esta preciosa versión del escritor Antonio Rivero Taravillo en su blog Fuego con nieve.

Las fotos, con las acostumbradas reservas, pertenecen a Lonicera implexa

10 comentarios:

José Manuel Gavilán dijo...

Hola Joaquín. Bonitas fotografías de esta madreselva en todos los momentos de su desarrollo. Muy ilustrativo. Un abrazo

joaquín dijo...

Gracias por el comentario Jose Manuel

Montse dijo...

Bella historia de amor y si, deberían haber crecido madreselvas en sus tumbas.
Qué bien has acompañado la historia con la historia de como crece esta planta, en unas magníficas fofografías. ¡Esa última me encanta!

Un abrazo.

joaquín dijo...

También la última es mi favorita Montse. Abrazos

Jesús Dorda dijo...

Preciosas las fotos y también la historia, que me ha hecho sonreir porque en mi jardín la madreseva trepa por el avellano y, aunque yo la pode e intente mantenerla alejada, la madreselva vuelve a lanzar sus tallos para trepar por las ramas del aquel.

joaquín dijo...

Pues ya sabes Jesús, no te va a quedar más remedio que bautizarlos como Tristán e Isolda, y desear que tengan una larga vida.

Elvira dijo...

Me ha encantado ver también el fruto y todo lo que cuentas. El año pasado las fotografié en capullo y en flor:

http://floresypalabras.blogspot.com/search?q=lonicera+implexa

Un abrazo

joaquín dijo...

Preciosas también Elvira. Un abrazo

Natalia Martin dijo...

¡Hola! ¿Me podrías decir el nombre científico? Que lo necesito para un herbario virtual de la facultad. Gracias.

joaquín dijo...

Creo que se trata de una lonicera implexa. Suerte con tu herbario

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