Para acicalarse: henna; alumbre; gállara; la piedra rosa que llaman habala porque tiene el poder de volverte loco, pero que también se utiliza para elaborar cosméticos y filtros amorosos.
El arte de perder
Alice Zeniter
Aunque la mayoría, por no decir todas, de las referencias literarias que he encontrado se refieren a las agallas del roble, y más concretamente a la agalla canica ya hemos visto que son múltiples las agallas que podemos encontrar, al igual que son variados las nombres que reciben: agalla, galla, gállara, bugalla, gallarita, cecidio... Esta de hoy asienta sobre un olmo y el inductor en este caso es un pulgón, conocido como Eriosoma lanuginosum o pulgón lanígero.
No es fácil encontrar estas agallas, te felicito por el hallazgo y las fotos bonitas que has hecho.
ResponderEliminarMuchos besos.
It looks like a lump of flesh meaty tissue! Interesting find.
ResponderEliminarPor aquí he visto algunas. Un beso.
ResponderEliminarBuen hallazgo, Joaquín!! No es la única que aparece en Olmos, en la superficie de sus hojas en fácil de encontrar otro par de ellas diferentes realizadas por ácaros.
ResponderEliminarSaludos